Producto de observaciones ajenas, sé que me miraste atónito aquella noche mientras cocinaba.
Cuando nuestras miradas se cruzan siento que son como llamadas perdidas del deseo.
Sabés por qué?
Porque en menos de 15 segundos, ellas se esquivan tímidas, como reprimiendo el "toc-toc" del deseo.
Una vez me propusiste hacer un experimento... Si vos supieras que con tu mirada experimento fuegos artificiales en cada célula, pensé.
Quizás te des cuenta porque dicen que mis destellos oculares son visibles y para nada disimulables. Me declaro culpable porque no hay remedio a tu mirada dulce, misteriosa e hipnótica.
Volviendo al experimento, mi respuesta fue sí.
Esa noche nuestro laboratorio fue la cocina, como siempre y como nunca.
Así estábamos... Como sal y pimienta, experimentado en conjunción.
Y ahí estábamos como sal y pimienta, disfrutando de la combinación vital y sabrosa.
Saboreamos suavemente ese momento mientras el ambiente se llenaba de aromas.
Y así, el momento se transformó en un dulce plato compartido con aroma a canela y a vos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario